sábado, 21 de octubre de 2017

Tierra Santa: Jersusalén

Ahí estaba yo, viendo un muro con más de dos mil años de antigüedad, el cual tiene fama de ser uno de los lugares más sagrados en el mundo, desde lejos podía ver a la gente que se acercaba a rezar  y se deshacía en llantos y gritos mientras que otros escribían con fervor notas con deseos que después esconderían entre una de las tantas grietas. La entrada está dividida en dos, una sección para hombres y otra para mujeres, aunque sólo en la sección masculina se puede encontrar un estante con kipá* gratuitas y decenas de libros de rezos. La experiencia se va haciendo más irreal conforme uno camina hacia el muro, los llantos y los rezos se escuchan cada vez más fuerte y yo, con mi kipa ya puesta, tengo que encontrar un lugar entre tanta gente para tocar ese pedazo de piedra en donde parece estar Dios encerrado...

*Kipa: Pequeño gorra ritual de tela o lana utilizada diario tradicionalmente por los varones judíos con el fin de recordar que Dios está sobre todos los hombres y las cosas.


Jerusalén es considerada una de las ciudades más espirituales del mundo, pues es aquí donde se encuentran algunos de los sitios sagrados para las tres religiones más importantes del mundo, en el caso del catolicismo y cristianismo, el lugar donde Jesús fue crucificado y a los tres días resucitó, mientras que los musulmanes tienen la Cúpula de la Roca, pues es ahí donde se cree que se encuentra la roca en donde Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios  y claro el Muro de los Lamentos para los judíos que es el último vestigio del Templo de Salomón, el cual históricamente fue el único centro judío para rendirle culto a Dios.

Hoy en día es la ciudad más poblada de todo Israel, además Jerusalén es una de las ciudades más viejas del mundo que cuentan con vestigios arqueológicos que permiten confirmar la historia escrita de las principales religiones monoteístas, sus calles se dividen en dos, el Jerusalén Oeste que es donde se encuentran los poderes administrativos israelís, pues funciona como la capital de Israel y por otro lado la Ciudad Vieja, dividida en Barrio Armenio, Cristiano, Musulmán y Judío que es donde se localizan las principales iglesias además de que es visitada diariamente por miles de personas de todo el mundo que realizan peregrinaciones buscando encontrar una cercanía con Dios. 

Las calles de ésta última son las más efervescentes, pues está compuesta por pequeñas calles como laberintos que mezclan tiendas, iglesias y casas donde la gente habla por igual hebreo, árabe e inglés. Se dice que la capital de Palestina también es Jerusalén, sin embargo el control que ejercen las fuerzas israelís en el área hacen imposible que se establezca una mayoría árabe, así que ni pensar en tener una institución palestina en el área.

De hecho es muy común ver policías en el área los cuales detienen al azar chicos con rasgos árabes para revisarles sus mochilas y bolsillos, además de sus documentos de identidad, el proceso dura al menos media hora donde el chico debe de permanecer con las manos en la nuca, lo cual para mí dejó de ser un procedimiento de prevención para terminar de ser un acto de humillación. 


Cuando uno camina entre las callejuelas, entre tantos dulces, panes y recuerdos es fácil olvidar que uno está recorriendo exactamente el mismo camino que Jesús hizo cargando la Cruz, el cual tiene por nombre "La Vía Dolorosa" y que si uno pone mucha atención puede ver escondidos entre los edificios y las tiendas unos discos que marcan cada una de las 12 estaciones que Jesucristo hizo desde que fue condenado hasta que murió crucificado, en la siguiente imagen les dejo la quinta estación en la cual se dice que se apoyó en la pared durante un segundo y se puede ver una marca de una mano en la pared, la cual está tocando la chica de morado al fondo.



Sin embargo las últimas cinco Estaciones carecen de disco, pues éstas se encuentran dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro, la cual luce siempre aborrotada, pues es un lugar sagrado todas las corrientes cristianas, desde los protestantes hasta los testigos de Jeohvá, pasando por los mormones, evangelistas y ortodoxos, por lo que es fácil ver que los que llevan el control de la gente luzcan largas barbas y túnicas negras, y se dirijan a la gente diciendo "parakaló"(por favor en griego).

Estaciones 11 y 12 (Jesús es clavado en la cruz y Jesús es crucificado)
La última estación, que es la cueva donde enterraron a Jesús, pero que a su vez marca la resurrección, se encuentra en una capilla dentro de la propia iglesia, en la cual uno tiene que hacer una fila de poco más de una hora para poder entrar durante un par de minutos, adentro no se permiten fotos, pero el calor de las velas y el sofocante espacio hacen de éste un lugar donde el aire se vuelve sagrado.

Capilla donde fue sepultado y resucitó Jesús

Por cierto cuando toqué el muro de los lamentos no puede sentir nada, no descubrí a aquel Dios encerrado pues para mí fue como cualquier otra pared, a mí lado se encontraba un judío que se deshacía en sollozos y llanto, una sensación muy diferente a cuando entré a ésta cueva pues aquí el corazón empezó a latir más rápido, la gente no llora, no grita, al contrario; comienza a sonreír, creo que la vida es siempre una religión, sin importar que sea la primera vez que uno ve la luz o la segunda en el caso de la resurrección. (Pd: Lo mismo me pasó en la Iglesia de la Natividad en Belén)

En fin, ésta entrada la escribí gracias a una petición de los amigotes de mi papá que también -qué bueno- leen el blog en lugar de trabajar, así que les mando un saludo lejano pero caluroso desde acá,  parece ser que voy a necesitar otra entrada para describir la complejidad de una ciudad como Jerusalén, ¿Qué más les gustaría saber de la ciudad? ¿Qué me olvidé de describir? Dejenme sus comentarios acá abajo o háganme llegar un tuit a @Shh_aban y con gusto los tomaré en cuenta para las siguientes entradas; los dejo con una vista panorámica de la ciudad desde el panteón más caro del mundo, pues cuentan las escrituras que éstos serán los primeros en resucitar cuando Dios vuelva. ¡Shabat Shalom!


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