jueves, 14 de septiembre de 2017

Entre graffitis y matices

Murmuran los que saben que el único arte que vale la pena, es que el te hace sentir más cerca de Dios, el que te hace mirar a los otros, a los desconocidos y sentirte como en casa. Es por eso que durante cientos de años, el único arte que prosperó en Tierra Santa fue el sacro, pues además de que la religión fue el puente entre muchos mecenas y artistas también era el medio que fundía al individuo con el todo. Hoy en día el papel del arte sigue siendo el mismo, lo único que ha cambiado es la vía en el que lo creamos, lo consumimos, o hasta lo inspiramos.

Florentin, (¿Florencia?) es el nombre de uno de los barrios más bohemios de todo Tel Aviv, lugar donde entre cafés, librerías y bares puedes encontrar un sin fin de pequeñas galerías en donde los artistas exhiben sus trabajos de manera formal, sin embargo el verdadero espíritu del arte se puede respirar con tan sólo caminar entre los pequeños callejones donde ilegalmente decenas de artistas -algunos de ellos reconocidos internacionalmente- expresan sus percepciones del mundo a través de pinturas, pegantinas, stencils y hasta carteles.

Sin embargo, cuando de arte se trata, cada uno tiene sus propias impresiones, es por eso que para la entrada de ésta semana, he decidido que sean ustedes quienes interpreten las calles (o que sea la calle la que los interprete a ustedes). Disfruten

Puede parecer que es otro muro, otro país, sin embargo, es el mismo territorio. "Así se siente:  Palestina (mitad hacia arriba) Israel ( mitad hacia abajo)"

       
A veces es lo que más queremos, pero no cualquiera se atreve.
Donde todo se vuelve borroso y la realidad irreconocible



"¿Qué hemos hecho?" (arriba)

La ciudad viva


Graffiti escrito en braile.


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