sábado, 16 de diciembre de 2017

Vida cotidiana


Hace poco un amigo que vive en Holanda me dijo que en las sociedades más avanzadas, el gobierno entiende la importancia del tiempo de sus habitantes y hace lo posible para que las personas tengan todo cerca, no tengan ninguna preocupación y así puedan ocupar su vida en cosas realmente importantes (como éste blog).


El día de hoy empecé a escribir la entrada desde el camión que me lleva al supermercado, a unas cuantas horas de que entre en vigor el shabath de la semana y toda la ciudad se paralice.

Escribo esto a manera de disculpa pues he estado ausente las últimas semanas, ya que desde que me fui a Jordania no he publicado nada en este blog y es que he estado tan apurado en problemas de la vida cotidiana que no he podido salir a realmente documentar cosas que me parecen interesantes, eso o quizá llega un momento en donde lo que podría ser un acontecimiento extraño para contar me parece ya tan normal que lo termino olvidando, por ejemplo, hace un momento el camión se paró para dejar hacer maniobras a un helicóptero militar que aterrizó a la mitad de la calle, éste tipo de acontecimientos, junto con Los posibles desastres de Israel son interesantes durante los primeros meses, pero después se vuelven un estrés perpetuo alimentado con las noticias que pasan en todos los medios cada hora, imagínense, en lo que va del año, el país ha recibido 4,597 misiles, lo que se traduce en un promedio de 14 misiles diariosꜜ(referencia), la mayoría desde la Franja de Gaza, es decir, a unos 50km de donde yo me encuentro.


*En la fila del supermercado* Ya van dos veces que la gente se mete en la fila, la mayoría de ellos son ancianos mañosos que parece que ya saben todas las técnicas posibles para meterse, no los culpo, la verdad es que no hay muchas cosas que hacer aquí, no hay plazas públicas donde puedas caminar y comprar un elote. El gobierno hace todo lo posible para evitar que la gente se junte, de esta menaera se producen menos peleas y ellos se evitan trabajo, así que cuando la gente quiere salir a distraerse, se va al supermercado a buscar ofertas (¿cliché judío?)

Antes de subirme al camión de regreso vi a unos turistas evidentemente perdidos así que les fui a preguntar si necesitaban ayuda para llegar a algún lado, es increíble como ya me siento con la seguridad para ayudar y dar datos como palabras claves en hebreo para que puedan encontrar la estación de tren, cuando me preguntaron si era caro el tren les dije que no tanto, pues ya me he acostumbrado a los precios del país, pero si hacen la conversión de los 30₪ que es lo que cuesta llegar a Tel Aviv son cerca de $172 por un viaje de media hora. Yo he gastado casi el doble en 200g de queso, pan, leche y hummus...

Los irreales precios que se encuentran aquí son comprensibles cuando uno se da cuenta de que es un país en guerra y no puede hacer comercio con ninguno de sus países vecinos además de que todos los productos que se venden en los supermercados tienen que pasar por una supervisión extra para comprobar si son "kosher" que es la etiqueta que se le da a la comida que ha sido producida bajo los estándares religiosos judíos.

Muchos de ustedes me han pedido que escriba sobre la comida, pero aunque he buscando, creanme que lo he hecho, no he podido encontrar buena comida aquí y no hablo de comida callejera sino inclusive restaurantes caros a los que he podido ir, los cuales terminan siendo regularmente lugares donde se sirve sushi, hamburguesas o noodles chinos, pues es lo que aquí se considera comida gourmet. Imaginen la situación gastronómica del país para que una de las postales que puedes comprar en cualquier tienda turística de recuerditos sea una pita con falafel, la cual por cierto es orginaria de la india y que ahora es considerada como la comida rápida de todo el medio oriente, cada pita tiene un costo aproximado de $90.




Por fin he llegado al departamento que comparto con otros tres chicos, en Israel es imposible rentar un departamento propio, pues sólamente por un cuarto pago $11,489 al mes, costo que no incluye ningún servicio, lo cual implica una discusión interminable entre los compañeros que también viven aquí. Por éstas razones el 37% de los todos israelís están pensando en emigrar a otro país, pues el estilo de vida no se compara con el precio que tienes que pagar para medio sobrevivir, situación que se convierte en otro de los problemas cotidianos. Link de la noticia [en inglés]


Es fin de semana y antes de llegar me encontré con un amigo israelí que se iba emocionado con sus amigos, hay tantos lugares que puedes visitar cuando tienes un carro lleno de amigos pues la playa está a sólo una hora, el bosque a dos y el desierto a 20 minutos, pero cuando le pregunté a dónde iba, me dijo emocionado que se iría con su familia y es que en un país como éste, ir a pasar el fin de semana con tu familia o la de tus amigos es lo único que se puede hacer, pues a diferencia de otros lugares, aquí los restaurantes, cines y en general todo está cerrado el fin de semana así que la sociedad ha aprendido a viajar a una casa y quedarse ahí hasta que la semana comienza de nuevo y todos regresan a su rutina. Lo cierto es que la vida en Israel no es tan glamorosa como la de Europa, así que la gente se conforma con pocas cosas como salir a tomar el sol o a hacer meditación, pues nunca se sabe cuándo será la próxima vez que se a Trump se le ocurra declarar guerra a países árabes y ellos tengan que ser los que sufran las consecuencias.

Por cierto y para terminar, sé que muchos ya empeazaron el maratón Gpe-Reyes pues si se trata de fiestas, los mexicanos nos apuntamos solos, sin embargo aquí en Israel no se celebra Navidad, ni Año Nuevo, por lo que si quieren mandarme a modo de pronografía la cena que van a tener, lo apreciaría mucho, sino sólo comenteme de qué les gustaría que hablara en las siguientes entradas. Por cierto, mañana es Hanukkah y las calles están llenas con menoráhs enormes, si les interesa el tema les dejo el videoblog de otra mexicana que vive aquí y que apenas conocí. ¡Feliz hanukah! *Se come una dona que tiene un nombre raro pero que aún así sabe buena*



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